Comentario Libro “One Up On Wall Street”

En la entrada que nos ocupa, voy a comentar un clásico, probablemente el libro más famoso de Peter Lynch “One Up on Wall Street”, que fue escrito en 1989 (hace ya 25 años, fue uno de los primeros libros sobre bolsa e inversión que leí, hace ya un tiempo) pero cuyas indicaciones son tan vigentes como lo eran entonces. En el libro se hace un completo repaso al método de inversión que propone Peter Lynch para los inversores particulares.

Para el que no lo conozca, Peter Lynch fue uno de los gestores legendarios de los 80s, de hecho fue el gestor de uno de los mayores fondos de Fidelity, el “Magellan Fund”, desde 1977 hasta 1990, con unas rentabilidades increíbles, un 29% de media en los 13 años. Tras esta etapa de gestor, se retiró de la primera fila (sigue colaborando con Fidelity), pero continúa invirtiendo como particular y ha escrito algunos libros sobre la inversión en bolsa.

Lynch también es muy conocido por muchas frases sobre la bolsa y la inversión que nos ha dejado en sus libros y en otros escritos, que describen muy bien como piensa y cuál es su filosofía de inversión, usaremos algunas para ilustrar esta reseña.

No es un libro de inversión en dividendos, es un libro de inversión en valor (“value investing”). Se buscan empresas con buenos fundamentales, mejor si están infravaloradas, alejadas del radio de acción de los analistas, con un negocio poco atractivo para la mayoría de la gente y que estén a buen precio . . . y se esperarán importantes revalorizaciones con el tiempo (él es el creador del término “Ten bagger” aplicado a la bolsa refiriéndose a una acción que se revaloriza hasta llegar a 10 veces su precio inicial).

Una parte interesante del libro es donde Lynch explica las restricciones típicas a las que se encuentra sometido un fondo de inversión  a la hora de seleccionar empresas en las que invertir (limitaciones, legales o autoimpuestas, en cuanto al % de una empresa que puede poseer (lo que limita el tamaño mínimo de las empresas en las que invierte), el riesgo de un gestor que busque empresas no “convencionales”, el no poder elegir en ocasiones empresas fuera de una selección “aprobada”, etc.) y que son ventajas que tiene el inversor particular sobre un fondo, lo que hace que en numerosas ocasiones, a pesar de los medios y conocimientos que pueda disponer un gestor profesional, lo resultados sean peores que los de un particular.

Una de las ideas más “clásicas” de Lynch que desarrolla en este libro es que un inversor particular puede buscar en su entorno muchas de las empresas que pueden ser interesantes a la hora de invertir. Empresas relativamente desconocidas pero que el particular comprueba en su vida cotidiana que tienen un producto o servicio diferenciador, con atractivo, que se nota que atraen público y posibles compradores (“Si te gusta la tienda, probablemente te gustará la acción”) Esto no quiere decir que directamente sean empresas interesantes para comprar, sino que son interesantes para ser analizadas.

En el libro se detallan una serie de características que suelen hacer interesante una empresa y que merezca la pena analizarla en detalle porque puede ser un diamante en bruto, por ejemplo: que tenga un nombre aburrido o mejor ridículo, que se dedique a algo aburrido o mejor desagradable, las spin-off de una gran empresa, poco seguida por los analistas, en una industria de poco crecimiento, con un gran nicho de negocio, en la que los insiders estén comprando acciones, con clientes “cautivos”, etc. 

Siguiendo en la parte de selección y análisis de empresas, Lynch clasifica las empresas en diferentes tipos según sus características, analizándose las expectativas y riesgos esperables en cada tipo. Debemos ser capaces conocer las empresas que vamos a analizar, su negocio  y su estado actual (“Nunca inviertas en una idea que no puedas explicar de manera sencilla”) para ubicarlas dentro de estos grupos, de forma que podamos establecer objetivos adecuados y realizar un correcto seguimiento de la empresa (hay que tener en cuenta que una compañía, con el paso de los años va cambiando de un grupo a otro):

Slow Growers (Bajo Crecimiento), negocios muy estables pero con un crecimiento bajo. No suelen dar sorpresas, son fiables y con un alto dividendo, pero su bajo crecimiento no le suele gustar salvo que consiga un muy buen precio. Pone como ejemplo de este tipo de empresas a las “utilities”
Stalwarts (Blue Chips). Son grandes empresas y tienen un crecimiento intermedio (10-12% anual de media), menciona como ejemplos Colgate, Coca-Cola, P&G.
Fast Growers (Rápido Crecimiento), empresas pequeñas que pueden crecer rápidamente si acaban explotando y convirtiéndose en grandes empresas. Normalmente si de un pequeño grupo en la cartera, una o dos salen bien el resultado global es muy bueno (no se puede pretender acertar una gran mayoría en este caso)
Cyclicals (Cíclicas), empresas que notan mucho en sus resultados el ciclo económico, por ejemplo los fabricantes de coches, aerolineas, fabricantes de acero,etc.
Turnarounds (Reestructuraciones), empresas que están cerca de la quiebra o con dificultades. Lógicamente en este caso busca empresas que estén poniendo en orden de nuevo su negocio y reestructurándose, con bastantes posibilidades de salir adelante.
Asset Plays (Inversión en Activos), empresas cuyos activos claramente están por encima del valor en bolsa de la empresa. Lo más típico son empresas con terrenos o edificios que valen mucho más que lo que cotiza en bolsa.

Como ya he comentado, Peter Lynch se basa sobre todo en el análisis fundamental, la inversión en empresas de valor que se puedan encontrar a muy buen precio y esperar obtener el beneficio con su revalorización a largo plazo. Los siguientes comentarios son muy reveladores de como es su sistema:

–  “Los precios de las acciones se mueven con frecuencia en dirección opuesta a los datos fundamentales de la empresa, pero a largo plazo, una buena dirección y la capacidad de generar beneficios prevalecerán
– “Excepto en casos de grandes sorpresas, las acciones son bastante predecibles en periodos de veinte años. En cuanto a si van a subir o bajar en los próximos dos o tres años, es lo mismo que arrojar una moneda al aire“.
– “Las caídas del mercado son una gran oportunidad para comprar acciones de compañías que le puedan gustar. Las correcciones (que son la forma que tiene el mercado de llamar a las caídas fuertes) colocan a las compañías más excepcionales a precios de saldo”

Para acabar de dar el visto bueno a las empresas que ha seleccionado previamente, se centra en el análisis de su balance y el seguimiento de sus resultados. En el libro cuenta con cierto detalle alguna de las variables que deben analizarse para asegurarse que la compañía puede ser una gran inversión: los beneficios, el ratio de ventas, el PER, Cash-flow, la deuda, dividendos, book value, etc. (“Si no analizas las empresas, tienes las mismas oportunidades de éxito que un jugador de póker apostando sin mirar las cartas”).

En resumen, un libro muy interesante y muy fácil de leer, la verdad es que aunque Lynch en algunos capítulos entra a explicar algunos conceptos más técnicos, el libro está lleno de ejemplos y anécdotas que lo hacen muy sencillo y fácil de seguir. Creo que es uno de los clásicos que no debe faltar en toda biblioteca de inversión que se precie.

“Nunca inviertas en una compañía sin entender sus cuentas. La mayores pérdidas en acciones vienen de empresas con un balance débil”

Edito: En Enero de 2015 han vuelto a editar el libro en español, así que lo he incluido en los enlaces a Amazon por si alguno lo prefiere en “Cristiano”:

/*Añadido para comentarios*/

7 thoughts on “Comentario Libro “One Up On Wall Street””

  1. es el siguiente libro que tengo en lista después del Fabuloso Mundo del Dinero y la Bolsa que tengo que acabar esta semana.
    Si que está en castellano traducido.
    junto con el Inversor Inteligente dicen que son de los libros más instructivos que hay en este mundillo

  2. En cualquier caso, teniendo en cuenta el sector en el que opera CF, es importante saber que parece un entorno muy ciclico y en el que los clientes tienen una alta elasticidad precio, es decir, son sensibles a los cambios de precio, por lo que tener una ventaja en costes puede ser muy rentable para la empresa.

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