Comentario libro “The Single Best Investment”

Aprovechando el verano y las vacaciones, tengo tiempo para leer un poco más y acabar algún libro que tenía entre manos. Partiendo que no creo que haya ningún libro que descubra el “Santo Grial” (bueno, quizás este de Gregorio para una persona que esté empezando en el mundo de los dividendos), este libro me ha gustado bastante, lo he leído y releído con mucho interés para tratar de aprovechar muchos de los detalles que cuenta.

Así que, sin esperar a completar la lista de libros leídos que tengo en mente, voy a seguir ampliando los comentarios sobre libros con uno de los más renombrados en cuanto a la inversión en dividendos “The Single Best Investment. Creating Wealth with Dividend Growth” de Lower Miller.
Lower Miller es el presidente de la firma Miller/Howard Investment Inc., una firma de inversiones americana (USA) que maneja más de $8,3billion siguiendo varias estrategias de selección de empresas basadas en los dividendos. Su selección se basa en tres pilares: empresas de alta calidad, con buena rentabilidad por dividendo y con un crecimiento interesante de este último.

Creo que de todos los libros se puede aprender algo, siempre hay algún detalle que se aprovecha, pero este en concreto creo que es muy interesante para las personas que quieran invertir en dividendos, ya que está escrito por un gestor profesional que sigue una estrategia como la nuestra y explica con cierto detalle el método de selección de empresas y los criterios que deben cumplir para incorporarlas a sus carteras.
No es que sus indicaciones sean mejores o haya que tomarlos como verdades absolutas porque sea un “gestor profesional”, creo que es muy interesante porque aporta la visión de una persona con mucha experiencia en este campo y que lleva a cabo este proceso de forma profesional, confirmándonos que esta estrategia no es cosa de cuatro amateurs que pasan el rato jugando en la bolsa.
Especialmente atractivo para cualquiera que quiera invertir en USA (especialmente la gente que esté pensando en dar el salto o con poca experiencia), ya que es el mercado objetivo del autor y les va a reafirmar muchas de las ideas sobre las empresas que reparten dividendos al otro lado del Atlántico (aunque en sus carteras Lower/Miller pueden incorporar un pequeño porcentaje de valores extranjeros).
Bueno, vamos al grano, el objetivo del libro es que seamos capaces de tener criterio para seleccionar empresas con buen dividendo y crearnos nuestra propia “Own Private Compounding Machine”: una cartera que con buenas empresas y el interés compuesto de la reinversión de los dividendos alcance revalorizaciones importantes a largo plazo. Es decir, es una inversión basada en empresas que reparten dividendos y con objetivo a largo plazo (estamos hablando de periodos de 10, 15 o 20 años). No se trata de “jugar en el mercado” (donde tenemos muchas posibilidades de salir perdiendo), sino de convertirnos en inversores que buscan una buena rentabilidad a largo plazo.
La principal diferencia es, que como gestor de carteras mide los resultados en la revalorización total de la cartera, es decir los dividendos (que se reinvierten) más la revalorización del precio de las acciones, no se plantea esta estrategia como una fuente de ingresos para retirarse y obtener una independencia financiera.

Desde este punto de vista, la inversión en bonos no la encuentra para nada atractiva ya que puede encontrar acciones con un rendimiento por dividendos similar a los bonos, que además en el largo plazo tienen una importante revalorización del precio de la acción (en el caso de los bonos lógicamente el principal no se revaloriza) y que pueden llegar a tener una volatilidad incluso menor.El corazón del libro trata sobre como seleccionar las empresas que sean válidas para ser “Single Best Investment – SBI”, para ello impone tres “grandes condiciones”:

  • Alta Calidad. Bajo esta norma se incluyen dos factores fundamentalmente:
    • Fortaleza financiera
      • Baja deuda, para lo que da varios ratios a tener en cuenta.
      • Fuerte generación de caja e ingresos
      • Como alternativa a evaluar por nuestra cuenta estos aspectos, da valor a los ratings de las agencias como indicación de fortaleza financiera (indica un mínimo de BBB+ según S&P)
    • Calidad en la Dirección
      • Comenta que una dirección de confianza y que haya probado su habilidad para generar buenos resultados en cualquier entorno, incluso crisis o adquisiciones de otras empresas, es algo fundamental a la hora de seleccionar las empresas
  • Alto Rendimiento por Dividendo
    • El dividendo y su reinversión hace que podamos beneficiarnos del interés compuesto y su potencia con el paso de los años. Deben buscarse empresas con un largo historial de reparto de dividendos, que nos permita estar seguro de su política y compromiso.
    • Se comenta que se trata de llegar cuanto antes a una revalorización anual de la cartera sólo por dividendos de un 10%, por lo que las acciones a incorporar deben tener un cierto nivel de rendimiento inicial.
    • Como indicación general se da que tengan un mínimo de 1.5 veces el rendimiento medio del índice de referencia y que es deseable que sea al menos 2 veces (cuanto mayor mejor, pero cuidado que no sea una trampa, tiene que cumplir todos los requisitos para considerarse una SBI).
  • Alto Crecimiento del Dividendo
    • Si el dividendo y el interés compuesto es la base de la estrategia, el tener un dividendo creciente y que supere la inflación hace que los resultados del interés compuesto sean mucho mayores a largo plazo.
    • El crecimiento del dividendo sostenible a futuro debe ser, como mínimo, algo mayor que la inflación, por lo tanto, el mínimo debe estar en un 4%, aunque debe ser posible encontrar valores con un 8-10%.
    • En este caso también es deseable que sea lo mayor posible, pero hay que tener en cuenta que valores muy altos no son sostenibles en el largo plazo, sino más bien típicos de empresas que están empezando una politica de dividendos y que lo van subiendo hasta alcanzar el valor deseado en unos años.

En el siguiente capítulo se dan herramientas para poder evaluar y comparar entre si las empresas y elegir aquellas que presenten mejores ratios. Los más recomendados son los siguientes:

  • Price/Sales.
    • Como norma general debe estar por debajo de 1.5, pero por supuesto cuanto menor mejor pero hay que tener en cuenta que depende del sector (en utilities es fácil encontrar valores de 1 y en empresas de tecnología es difícil hacerlo por debajo de 2).
    • El objetivo de este ratio es buscar empresas que el mercado valore que tienen difícil mejorar en márgenes, de forma que si realmente hay una buena dirección y pone las cosas en orden dentro de la empresa, el margen de nuevo pueda subir y dejar mucho espacio al crecimiento del dividendo.
  • P/E
    • Como norma general se buscan empresas con un valor por debajo de la media del mercado y de su sector
    • Se comenta con cierto detalle algunas de las características de este ratio y los puntos a tener en cuenta para utilizarlo correctamente (como ya he comentado en alguna de mis entradas, es un ratio muy común y fácil de calcular, pero que hay que saber usar correctamente).
  • Price/Book Value
    • Es el indicador primario que utilizaba Graham en su momento para “medir” el margen de seguridad de una inversión.
    • Hoy en día es complicado encontrar empresas que se encuentren por debajo de su valor contable en libros, pero si que sigue siendo un ratio interesante al compararse con el resto del mercado y con otras empresas de su sector.
Se comentan algunos más y por supuesto se dan mayores detalles de los comentados arriba, pero creo que eso es mejor que lo estudies por vosotros mismos leyendo el libro y podáis darle una vuelta con cierta tranquilidad, es interesante y merece la pena dedicarle un tiempo a entender el por qué de cada uno.

También se dan algunas indicaciones de cuando realizar las compras para tratar de optimizar el timing mediante el análisis técnico, para lo que recomienda utilizar el indicar “relative strenght” (fuerza relativa), que compara el comportamiento de una acción respecto de su índice. Recomienda hacer las entradas cuando tras varios meses de pobre comportamiento, se vea una recuperación en este indicador (la verdad es que no lo he utilizado nunca).

Teniendo en cuenta todo lo contado hasta ahora, pone unos cuantos ejemplos de entradas en valores según las circunstancias que se han dado en ciertos momentos, no como ejemplo de acciones interesantes en la actualidad (algunas lo siguen siendo, pero otras lo fueron en ese momento) sino a modo de ilustración como tener en cuenta los ratios comentados antes y las evoluciones de algunos parámetros (lógicamente, pone unas cuantas buenas, seguro que también ha tenido sus errores).

A la hora de construir una cartera da varias indicaciones que hay que ver desde su posición de buscar una revalorización de la cartera, no de vivir de sus rendimientos:

  • Considera que la parte que habitualmente se dedicaría a inversión en renta fija en una cartera se puede sustituir por un porcentaje similar de acciones de alto rendimiento por dividendo (que cumplan los criterios para ser SBI, eso siempre), que probablemente tengan un incremento de dividendo bajo pero al menos cercano a la inflación, y que además pueden proporcionar una revalorización del principal que no pueden aportar los bonos.
  • Por otro lado, siempre indica que se debe invertir la misma cantidad de dinero en cada valor, ya que no sabremos nunca cuál de ellos será el que nos proporcione el mejor resultado a futuro y mayores rendimientos. Esto desde su punto de vista me parece correcto (son todas acciones SBI, luego no hay posiciones de mayor riesgo) pero desde el punto de vista de vivir de nuestra cartera no me parece acertado, ya que podemos tener mayores ingresos provinientes de unas acciones que del resto y un problema en una de estas puede suponernos un recorte importante de nuestros ingresos.

Para finalizar, hay un capítulo donde se resume todas las indicaciones en doce reglas principales a seguir, no es nada nuevo que no se hubiera contado, sino más bien un resumen para destacar los puntos esenciales.Por último, hay unos cuantos anexos con indicaciones a tener en cuenta en función de los diferentes sectores y sobre que sectores son los más propicios a la hora de poder encontrar valores interesantes y que cumplan con los criterios para ser SBI, sobre algunos estudios académicos que soportan los buenos resultados de la estrategia de inversión en dividendos sobre el comportamiento general del mercado e información práctica de webs donde recabar información de las empresas (había oido hablar de Value Line, pero realmente he descubierto su potencial con este libro).