El Dividendo tradicional y el “Scrip Dividend”

Parece que un tema que se comenta con cierta frecuencia últimamente son las bondades o los perjuicios del “scrip dividend”, sobre todo a raíz de la decisión de varias empresas de seguir con esta forma de reparto de dividendo, pero recomprando y amortizando las acciones de las ampliaciones liberadas correspondientes (Iberdrola, Repsol, ACS, Ferrovial).

Además, los dividendos es un tema que se ha sido afectado por la nueva reforma fiscal, lo que cambia también alguna de las ventaja que tenía el dividendo tradicional.

Vamos a explicar las características de cada una de las dos opciones, analizar sus ventajas y desventajas para que todos tengan claro que se puede esperar y como le conviene actuar en cada caso.

Dividendo Tradicional

En el formato de dividendo tradicional, las empresas reparten una parte de sus beneficios, dinero “efectivo” de su caja, que reciben los accionistas y al que se aplica una retención en el pago (el 21% en la actualidad para España, esto puede variar en función de la fiscalidad aplicable en cada momento y país).

En este caso, el número de acciones de la compañía permanece invariable, por lo que el accionista recibe un dinero y su participación en la empresa sigue siendo la misma.Además, hasta este año, los primeros 1.500€ cobrados en dividendos estaban exentos de tributar, por lo que en la declaración de la renta nos devolvían algo más de 300€ de esta parte y era interesante cobrar al menos esta cantidad en efectivo para aprovecharla (no se difiere la tributación a la venta de las acciones como veremos después, estaba completamente exento).

A partir de 2015, esta exención desaparece, lo que elimina la ventaja que tenía cobrar en efectivo (que como hemos dicho es la única forma que tiene el dividendo tradicional).

Scrip Dividend

Esta forma de reparto de dividendos se ha popularizado en los últimos años debido a los problemas de muchas empresas para poder seguir pagando un dividendo tradicional, ya que sus beneficios habían caído significativamente y no había dinero en caja para mantenerlo. Por este motivo, se han decidido por una forma “pervertida” de scrip dividend que apenas presenta ventajas para el accionista y casi todas para la empresa. Vamos a explicar en que consiste paso por paso.
En el scrip dividend se realiza una ampliación liberada, en la que asigna un derecho por cada acción existente y se reparten entre los accionistas. Estos derechos cotizan en el mercado como lo hace cualquier otra acción durante un periodo limitado de unos días.
A partir de aquí se presentan tres posibles formas de actuar:
  • Se pueden vender los derechos a la empresa a un precio prefijado. 
    • Esta forma es la equivalente a un dividendo tradicional, donde el precio prefijado es el dividendo repartido y el cobro se realiza con una retención.
    • Para optar por esta opción normalmente hay que comunicárselo al broker y unos días después de finalizar la ampliación se produce el cobro.
    • La principal diferencia con el dividendo tradicional es que la participación del accionista en la empresa se diluye en la proporción de las nuevas acciones que se crean en la ampliación.
    • Esto sólo es válido para los derechos que te hayan asignado por tus acciones, NO para los que puedas comprar posteriormente.
  • Los derechos durante el periodo de cotización se pueden vender y comprar en mercado, por lo que podemos optar por vender los derechos al mercado durante su periodo de cotización.
    • El dinero recibido por la venta no tiene retención, como en cualquier venta de acciones.
    • La mejor parte es que tampoco se tributa por esta venta de derechos de forma inmediata, sino que el dinero recibido se considera una minoración del precio de compra de las acciones que han dado lugar a esos derechos y se tributa cuando se realiza la venta de estas acciones.
    • Me explico, si teníamos 1.000 acciones que nos costaron 10.000€ y vendemos los 1.000 derechos por 1.000€, cuando vendamos las acciones tendremos que considerar que el precio de compra fue de 10.000-1.000=9.000€.
    • Esto se puede realizar hasta que se llegara a 0€ en el precio de compra, en ese momento ya si que se empieza a tributar. En nuestro ejemplo, si no se compran más acciones, en 10 años se llegaría a ese límite.
    • Esta opción permite obtener un pago equivalente al dividendo sin retención, pero al igual que en el caso anterior, la participación del accionista en la empresa se diluye en la proporción de las nuevas acciones que se crean en la ampliación.
  • Canjear los derechos por nuevas acciones
    • Al final del periodo de cotización los derechos son automáticamente canjeados en acciones en la proporción establecida (depende de la acción y la ampliación, 1 acción nueva por cada X derechos).
    • Esta forma equivale a una reinversión del dividendo en acciones, con la ventaja de que al igual que en la venta de los derechos, no se sufre ninguna retención y por lo tanto es fiscalmente más eficiente.
    • Estas acciones se añaden a las ya existentes en nuestra cuenta a precio 0€, luego lo que hacen es bajar su precio medio de compra, lo que nos afectará en el caso de vender finalmente las acciones (al igual que en la venta de derechos).
    • En este caso, el accionista no diluye su particpación, sino que la aumenta, pero normalmente de forma muy ligera (en la proporción de la gente que venda los derechos a la empresa y cobre un dividendo “tradicional”, no realmente en la proporción de su aumento de acciones).
Como vemos, el scrip dividend presenta ciertas ventajas fiscales al diferir la tributación al momento de la venta de las acciones (si alguna vez vendemos), pero tiene un gran inconveniente, que realmente la empresa no reparte nada “suyo”, sino que todo se crea artificialmente con la ampliación liberada. Como vemos en la tercera opción, cobrar el dividendo en acciones apenas sirve para seguir como estábamos.
Sin embargo, si la empresa recompra acciones por el mismo número de la ampliación y las amortiza o las compra previamente y las utiliza para repartirlas en el dividendo, estos efectos perjudiciales desaparecen, quedándose sólo las ventajas fiscales en caso de vender derechos o canjearlos en acciones:
  • El que opta por cobrar un dividendo “tradicional” no se ve diluido porque el número de acciones no varía una vez completado el proceso de amortización.
  • Si se venden los derechos a mercado, se puede cobrar un “dividendo” sin retención y difiriendo la tributación a la venta de las acciones.
  • El que canjea los derechos por nuevas acciones, amplía su posición en la empresa, reinvirtiendo el dividendo en acciones con ventajas fiscales por no tener una retención (y en muchas ocasiones sin comisiones de compra o con una comisión reducida).
El tener la posibilidad (que no hay nadie obligado a hacerlo) de elegir una de las dos últimas opciones, cobra mayor importancia tras la eliminación de la exención de tributación a los primeros 1.500€ del dividendo tradicional o en efectivo, ya que no hay ningún aliciente para cobrarlo así de la primera forma.Me parece que en los próximos tiempos vamos a ver alguna empresa más que opta por la fórmula del scrip para que sus accionistas puedan aprovechar estas ventajas. Lo importante, lo ya dicho, que las acciones repartidas sean de autocartera o que la ampliación liberada se amortice posteriormente para que sea un dividendo de verdad.

La posibilidad de difererir el pago a la venta de las acciones parece que no es gran cosa, pero si le dais una vuelta, estamos pudiendo reinvertir un 20% extra que a su vez al año que viene genera nuevas acciones y estas otras nuevas. De otra forma,  es un dinero que se paga a hacienda directamente y que no nos genera ningún beneficio a futuro.
/*Añadido para comentarios*/

5 thoughts on “El Dividendo tradicional y el “Scrip Dividend””

  1. Pues creo que nos han chafado la opción de vender los derechos a mercado también. Me parece haber entendido que con la “reforma” al venderlos tienes una retención directa al igual que cuando los vendes a la empresa.

  2. Muchas gracias por esta magnífica entrada, como profano en el mundo bursátil he leído cosas del Scrip Dividend, pero esta entrada es muy explícita, aclarándome algunos pequeños puntos sobre este tema.

  3. Hola, como se apuntaba en el primer comentario, parece que la venta de derechos al mercado se va a gravar como si fuera un incremento patrimonial y tributará por tanto el año de su venta.

    Ya no minora el importe compra de las acciones que generan los derechos y por tanto no queda diferida la tributación al momento de la venta de estas.

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