Invertir en Dividendos. Estrategias Complementarias – Parte 2

Seguimos con la segunda parte de este artículo sobre estrategias complementarias a nuestra base de invertir en dividendos que nos permita alcanzar nuestro objetivo de la independencia financiera. Hoy vamos con dos que tienen algo más de miga que la venta de puts, “La construcción de una cartera “Value” o “Growth” de largo plazo” y “La rotación de activos y venta de nuestras posiciones con beneficios”

Lo dije en el anterior artículo y lo repito, hay que tener claro que no son estrategias imprescindibles para el éxito de nuestro proyecto, el que no quiera complicarse la vida o el que no vea que vaya a poder “disfrutar” con ellas no tiene porque hacerlo, yo siempre digo que la ventaja de la inversión en dividendos es la relación simplicidad/rendimiento, no hay porque cambiarlo. Veréis que en el proyecto “Cartera de Inversión IeD” no las voy a aplicar y espero conseguir resultados más que interesantes en unos años.

Cartera “Value” o de “Crecimiento” de largo plazo

Otra opción interesante para optimizar nuestra estrategia es utilizar una cartera secundaria o complementaria que invierta en acciones con criterio “value” o de “crecimiento” (growth), pudiendo así aprovechar oportunidades de empresas infravaloradas y con alto potencial de revalorización.

Yo he comentado ya varias veces que soy de los que pretendo complicarme la vida lo justo, para mi retiro quiero algo que funcione casi con el piloto automático y cuyo éxito no dependa de que acierte de forma consistente en decisiones relativamente complejas, ni de que un mercado bajista se prolongue más de lo previsto y ponga en riesgo mi patrimonio conseguido durante muchos años. Yo creo que me conozco y en un periodo bajista en el que el valor de mis acciones puede caer un 40% o un 50%, no seguiría vendiendo tranquilo una parte de mi cartera para conseguir mis rentas.

Por este motivo soy de los que basan su estrategia en una cartera de dividendos, mi independencia financiera se basará en una cartera de acciones que repartan dividendos y que me proporcionen las rentas necesarias para cubrir mis gastos. Para esta parte no quiero depender de los ingresos por venta de acciones, debe ser sencillo, mecánico y sin necesitar de mi intervención. No es el óptimo de las inversiones, pero si creo que es el método más sencillo y práctico, que puede ser utilizado por el inversor medio con una formación básica.

Pero una vez conseguido esos ingresos “base”, probablemente todos tengamos unos extras que seguir reinvirtiendo, ¿lo hacemos también en dividendos? Pues yo una parte imagino que si, pero otra la dedicaré a hacer crecer una segunda cartera “value” en la que invertir los excedentes que no necesitemos para nuestros gastos (todo aquello que supere la cantidad presupuestada con un pequeño margen). Una “pequeña” cartera de la que no necesitemos vender para vivir, una cartera que podamos invertir en oportunidades y vender (o traspasar si hablamos de fondos) cuando consideremos que el precio es el adecuado, pero sin presiones que nos influyan en las decisiones de inversión.

Probablemente no afinemos al máximo en nuestras decisiones de compra y venta, tampoco hace falta, si no queremos complicarnos mucho podemos buscar ayuda en asesores como la cartera de la OCU (yo no estoy suscrito, pero hay muchos lectores que si y hablan muy bien de ella) o dejarlo en manos de gestores de fondos o planes de pensiones de confianza (no en los productos de los bancos), en fondos indexados o ETFs, en cualquiera de estos productos en los que nosotros confiemos que con cierto plazo obtendremos resultados y que podamos esperar el tiempo necesario para que la inversión de sus frutos.

El objetivo es doble:

  • Por una parte, podemos tratar de aprovechar las oportunidades que se puedan presentar en algunas empresas y los ciclos de la bolsa/economía (no suelen coincidir perfectamente en tiempo, suele haber cierto retraso en la economía real), se trata de comprar oportunidades y sobre todo en las partes bajas del ciclo para comprar e ir vendiendo sin prisa en las partes altas. No podemos esperar acertar los mínimos para comprar y los máximos para vender, pero aun sin llegar a aprovechar todo el rango, se puede sacar un buen rendimiento.
  • Por otro lado, no tributaremos por las plusvalías hasta que no decidamos vender, no tenemos que cobrar unos dividendos que no vamos a necesitar en esos momentos (pagamos a hacienda por cobrarlos). Esto es especialmente importante si utilizamos fondos o planes de pensiones.

Para esta cartera podemos utilizar acciones directamente, pero también, como hemos mencionado, fondos de Renta Variable y planes de pensiones o una combinación de todos ellos. La ventaja de estos últimos es sobre todo la traspasabilidad, podemos traspasar de fondos o planes de pensiones a otros sin pagar por las plusvalías (sólo cuando se venden las participaciones y se hacen líquidas hay que pagar por ellas).

La mayor precaución que debemos tener en cuenta en estos casos, es buscar opciones de gestores que se ganen su sueldo, nunca productos de bancos (ni fondos, ni planes de pensiones) que no tengan nuestros intereses alineados con los del gestor. En general, que el gestor tenga invertido una buena parte de su patrimonio en el fondo es un punto a favor,. Sin irnos muy lejos, tenemos en España unas cuantas gestoras de fondos con productos muy interesantes y que merecen la pena considerar: Bestinver, AzValor (ex-Bestinver), Metavalor, Magallanes, etc.

En el caso de los planes de pensiones la oferta es más reducida, pero algunos hay interesantes (como el Bestinver Global) y cada vez hay más gestoras que se animan a sacar este tipo de productos replicando sus mejores fondos. La ventaja de los planes de pensiones es que de momento nos desgravamos por las cantidades invertidas de nuestra declaración de IRPF, aunque tributaremos cuando los recuperemos (si cambia la legislación o si lo tenemos en cuenta a la hora recuperar los fondos, podemos reducir significativamente la factura con hacienda).

Por último, no hace falta esperar a tener cubierto con nuestros dividendos totalmente nuestras rentas y alcanzar la independencia para empezar a construir esta segunda cartera, podemos dedicar una parte de nuestra liquidez y hacerlo en paralelo, pero en mi caso, al menos estoy centrado al 99,5% en construir mi cartera de dividendos y actualmente dedico poco a esta segunda cartera. Para mi la prioridad es conseguir esas rentas que me permitan retirarme y luego dedicaré más esfuerzos a esta otra opción.

Rotación de activos y venta de posiciones

Esta es la parte más peligrosa y la que menos claro tengo que pueda salir bien para la mayoría de los inversores. La teoría es muy sencilla: aprovechar la revalorización importante de alguna de las posiciones y materializar las ganancias “latentes” que pueden llegar a suponer los dividendos de muchos años, en lugar de esperar y seguir cobrándolos con el tiempo.

Digo y repito una y mil veces: que una posición haya subido mucho, no es la mejor razón para venderla y materializar las ganancias, salvo que sus ratios sean descomunales (por ejemplo un PER 30-40, más del doble de su valor medio y sin nada fundamental que lo justifique). Lo normal en una acción que ha subido mucho es . . . . que siga subiendo otro mucho, a no ser que haya un cambio significativo en las condiciones del negocio. Es muy difícil saber cuando dejará de hacerlo, porque seguro que deja de hacerlo, pero puede tardar muchos más años en hacerlo que lo que puede soportar nuestra paciencia esperando y llevarnos a que acabemos entrando a precios superiores o perdiendo una gran empresa de nuestra cartera.

Debido a esta tentación hay gente que vende posiciones importantes de su cartera, grandes empresas que siguen incrementando su dividendo de forma importante durante muchos años y que hubieran supuesto una importante ayuda para el crecimiento de la cartera. Todavía recibo con alguna frecuencia emails de gente que me comenta que ojala hubieran leído antes el artículo del blog de Rankia sobre “¿Vendemos en las subidas para mejorar la eficiencia?” o el capítulo correspondiente del libro “La independencia financiera”. En ese artículo utilizábamos el ejemplo de REE, ya que tras una gran subida en el año y pico anterior, había muchos inversores pensando en venderla. Año y medio después, la cotización no ha vuelto a los valores a los que estaba (no hablemos del punto necesario para empezar a no perder dinero tras pagar impuestos) y la empresa ha subido el dividendo mucho más de lo que podíamos haber esperado . . . . . ¿merece la pena el riesgo/rentabilidad de esta operación? Pues que cada uno evalúe su situación y decida en consecuencia, en algunas se puede tener suerte, pero en muchas no.

Entonces, ¿es mejor no hacer nada? ¿no debemos vender nunca por una fuerte subida? ¿renunciamos a aprovechar estas revalorizaciones? Pues, si no queremos complicarnos la vida, nuestra respuesta debería ser SI, estate quieto. Sin embargo, esta respuesta tampoco sería justa con aquellos más inquietos, que están dispuestos a arriesgar en alguna de estas operaciones y lo van a seguir haciendo de todas formas, así que prefiero dar también alguna idea en este sentido por si les puede ayudar.

Pero repito, si la compañía sigue cumpliendo los requisitos del análisis que le hacemos a la empresas para ver si son válidas para nuestra estrategia, NO es necesario vender, vamos a hablar de una estrategia complementaria para tratar de optimizar el rendimiento de nuestra cartera, pero que tiene el riesgo de que alguna vez no salga bien.

Vamos al detalle, la gracia, como en la mayor parte de las operaciones de bolsa, está en la pregunta que hacía tras describir el ejemplo de REE, ¿merece la pena el riesgo/rentabilidad de esta operación?”. Pues tenemos que buscar condiciones o situaciones en las que este ratio nos sea favorable, de forma que las veces que nos salga bien compensen ampliamente las que nos salgan mal.

Entonces, ¿en que condiciones lo harías?, pues yo buscaría que se cumplan algunas condiciones adicionales a de la simple percepción “de que está cara” que nos ayuden a mover hacia nuestro lado ese ratio riesgo/rentabilidad. Por ejemplo.

1.- Nunca vendas una de las principales posiciones de tu cartera. Mira a las “prescindibles” 

Con principales quiero decir que sientas como “imprescindible”, los pilares básicos de tu cartera. No me vale con pensar: “vendo ahora y recompro en unos meses mucho más barato, porque es muy buena, su negocio va de lujo, no veo incertidumbres en los próximos años, pero seguro que recorta porque ha subido mucho”. Plantéate que la empresa que vendas igual no la vuelves a comprar ¿estás dispuesto a renunciar a ella en las condiciones actuales?.

Sin embargo, con el paso del tiempo, tendremos algunas posiciones que podríamos considerar como “prescindibles”, empresas que no se comportan como esperábamos, algunas por las que apostamos como una buena futura posibilidad que no se concretó, etc. pero que sin embargo se han podido revalorizar de forma importante (compramos a buen precio, en un buen momento). Para este dinero es muy posible que veamos mejores oportunidades y no es malo hacer caja, materializar beneficios y rotar a otra compañía.

Por ejemplo, a mi me costaría mucho renunciar a REE, siendo una de las mayores posiciones de mi cartera, aportándome algo más de un 7% de rentabilidad con un negocio sólido y resultados ligeramente creciente, en un sector regulado y que no creo que vaya a verse amenazado, un dividendo que probablemente siga creciendo de forma continua en los próximos años, etc.

Sin embargo, no me costó nada vender ACS en Abril 2015 cotizando por encima de 33€ (eran sus máximos) en un sector que no me acaba de gustar y en el que no acababa de estar convencido, siendo además una pequeña posición de mi cartera (es cuestión de gustos personales, no acaba de convencerme la construcción, pero no hay nada objetivo detrás). La cotización en estos meses ha caído mucho, pero no he vuelto a comprarla.

Tampoco me costó vender a principios de Febrero Philip Morris sobre los 90$ (eran sus máximos). Es un negocio que no apruebo, pero que suele tener importantes retornos y que compré esperando un crecimiento del dividendo importante. Parece que al menos a corto/medio plazo no va a ser así, por lo que no tengo razones para permanecer.

En ambos casos vendí aprovechando que habían subido mucho, pero no únicamente porque habían subido mucho. En un caso lo hice cerca de máximos y en otro ha seguido subiendo tras mi venta, pero en ningún caso me ha supuesto un problema “de conciencia”, he buscado en su lugar opciones que me parecían más interesantes y he aprovechado los beneficios de estas ventas para tratar de incrementar la cartera.

Esta es la clave que vamos a repetir en cada punto, encontrar oportunidades más interesantes (por mayor crecimiento, por mayor rentabilidad del dividendo en similares condiciones, mayor potencial de revalorización de la cotización, el que más os guste). En este caso, no eran posiciones clave, podía vivir sin ellas y cambié el dinero de trabajar en un sitio para hacerlo en otro. Luego, podemos acertar con el cambio o no, hacerlo en el momento oportuno o no (nunca sabremos el máximo de cotización a priori), pero estaremos tranquilos con nuestra decisión.

En los primeros meses de mi trayectoria como inversor en dividendos, siendo todavía un novato en esta estrategia, vendí dos posiciones importantes en aquella época porque habían subido mucho y esperaba recomprarlas más baratas: Repsol e Iberdrola. Además suponían una parte importante de mi cartera de dividendos, lo que mentalmente no ayuda nada para operar con tranquilidad.

Tras varios meses esperando recortes me di por vencido y empecé a recomponer mis posiciones, aunque compre a precios más baratos, en ninguna de ellas conseguí compensar el pago de impuestos de los beneficios obtenidos en la primera venta. Iberdrola varios años después no se ha acercado a esos precios (Repsol en los últimos meses si), pero eran posiciones imprescindibles para mi en aquellos momentos (aunque ahora no me importaría mucho no poder recomprar Repsol) y no paraba de sufrir esperando una caída que nunca llegaba . . . .

2.- Escoge empresas cuyos fundamentales hayan caído o hayan perdido “la chispa” que buscábamos en ellas

¡Cuidado! No hablamos de empresas en las que veamos un riesgo del deterioro del negocio importante o tengan problemas serios, no, en esas no debe haber dudas, debemos buscar el mejor momento para deshacernos de ellas sin miramientos.

Estamos hablando de empresas en las que unos fundamentales brillantes se hayan deteriorado, el crecimiento esperado haya menguado, algo extra que apoye a ese “parece cara” para un posible recorte serio en el precio, pero que no la invalide para nuestra estrategia. Puede parecer extraño, pero durante bastantes periodos los fundamentales pueden no casar con el precio y eso puede ayudar. Si simplemente ha subido mucho pero su negocio va viento en popa, es mucho más fácil que siga subiendo “hasta el infinito y más allá”. Inditex, en mi opinión, está muy cara, pero mientras siga creciendo a estos ratios es complicado que tenga fuertes recortes, es más sencillo que siga y siga subiendo.

Este verano vendí McDonalds a finales de Julio cuando se acercó a máximos históricos (100$), veo un negocio con problemas a corto-medio plazo y crecimientos esperados muy moderados, lo que unido a su pay-out alto (por encima del 70% tanto en beneficio como FCF) en mi opinión no deja lugar a incrementos importantes del dividendo en los próximos años (salvo mejora significativa no esperada). Su precio no cuadraba con sus números, me parecía cara, pero sobre todo, pensaba que había mejores oportunidades que MCD. Vendí e hice caja.

Este último es el punto fundamental, independientemente de si sigue subiendo o no, pienso que MCD no va a tener un crecimiento muy importante y hay mejores oportunidades. Si en un futuro tiene una corrección importante y puedo entrar a un precio interesante, perfecto, si no es posible, el dinero está trabajando en otras opciones “en teoría” mejores´. ¿Acierto siempre? Pues no, por supuesto, en esta, al menos de momento, me he cubierto de gloria, MCD ha seguido subiendo hasta los 125$ (PER 27) y por ejemplo parte de esa posición la usé para entrar en KMI, todo un pleno a corto plazo (aunque espero que con el tiempo el cambio no sea tan malo).

Ahora mismo veo otras posiciones en situaciones parecidas, Coca-Cola y P&G por ejemplo, me parecen dos compañías que están bastante caras (PER 27,2 y 20,6 respectivamente), pero en las que además los fundamentales no me acaban de cuadrar. El crecimiento del negocio en los últimos años ha sido bajo, junto a un crecimiento del dividendo por encima de sus posibilidades ha llevado a que nos encontremos con pay-outs altos (KO con pay-out cercano al 80% sobre beneficios y 70% en FCF). No les queda mucho margen para subir de forma significativa el dividendo si no lo hace también el crecimiento del negocio, lo que no veo de forma espectacular a corto plazo (además deberían aprovechar su próximo ciclo de crecimiento para moderar su pay-out).

Son dos grandes clásicos que deben estar en la cartera de todo inversor en dividendos, pero no creo que vayan a ser las estrellas de la cartera a corto plazo. Si contamos además con un €/$ en el 1,1 es muy posible que sea un buen momento para deshacer esta posición (o una parte) y rotar a otras opciones que puedan dar algo más de crecimiento. Yo me lo estoy planteando.

¿Son malas empresas? No por supuesto que no, son grandes empresas con potentes barreras de entrada, estoy convencido que seguirán aumentando su dividendo durante muchos años y que acabarán en mi cartera, pero probablemente compradas en la siguiente gran crisis, que es cuando veo que se pueden conseguir muy buenos precios en estas compañías.

¿Acertaremos? Pues si vendemos acciones que no esperamos que cumplan nuestras expectativas a corto/medio plazo en cuanto a crecimiento tenemos más posibilidades de acierto, bien porque la acción finalmente y con el tiempo acabe recortando y cayendo en precio y/o porque la nueva acción en la que invirtamos se comporte mejor que la inicial.

Si vendes, aprovecha que ha subido mucho, pero no únicamente porque ha subido mucho. En cualquier caso, yo no abusaría de estas operaciones, deberían ser la excepción en nuestra estrategia.

3.- Si la posición es de una cantidad importante, véndela en paquetes.

La posibilidad de precipitarse es grande y una acción que lleva una clara tendencia alcista no cambia de la noche a la mañana, así que cuando pensemos que ha llegado a su techo, todavía puede subir otro tiempo.

Lo mejor es vender en dos, tres o cuatro paquetes (si el tamaño de la posición lo permite). Si en el peor de los casos la cotización cae bruscamente y no podemos vender la posición completa, siempre nos quedará el consuelo de haber acertado y haber vendido al menos alguna parte a buen precio.

Además, nos va a resultar más sencillo manejar cantidades de dinero más reducidas y no grandes posiciones, podremos pensar con más racionalidad y esto normalmente ayuda a conseguir mejores resultados.

/*Añadido para comentarios*/

18 thoughts on “Invertir en Dividendos. Estrategias Complementarias – Parte 2”

  1. Hola IeD
    La estrategia no es descabellada y además debería plantearse para toda la cartera, como los ejemplos que has apuntado, Coca-cola y P&G, lo que ocurre es que muchos inversores le toman cariño a sus posiciones, cuando esto no tiene que ser una cuestión de cariño sino de realidades.
    Yo también tengo claro que hay que rotar algunas posiciones cuando sus números no cuadren, o la revalorización así lo aconseje.
    Un abrazo.

    1. Hola Miguel,

      Pues hay que planteárselo si se ven opciones más interesantes y pensamos que los valores no nos van a dar lo que esperábamos de ellas.

      Un saludo

  2. Hola IeD

    Magnífica serie la que has iniciado, y más teniendo en cuenta tu trayectoria, y el propio nombre del blog. Creo que debe ser “obligatorio” periodicamente hacer altyos en el camino y evaluar nuestra estrategia, no quedarnos con la primera idea, y a partir de ahí.

    En mi caso, cada vez estoy más convencido de buscar estrategias alternativas, para como mínimo, diversificar.

    Daría para un extenso debate lo de vender posiciones para generar rentas (ya sean fondos o acciones). El dividendo en esencia no deja de ser que la empresa se “descapitaliza”, por tanto, tenemos el mismo pedazo de pastel, pero un pastel que vale menos.

    Respecto a PP, la mayoría de gestoras value tienen planes de pensiones “hermanos”. Como bien comentas bestinver fue la primera, pero ahora también magallanes o metavalor tienen versión plan de pensiones, y en breve azvalor, y con una ventaja importante, que las comisiones son más bajas que en los planes, ya que por ley el máximo es 1,5%. Por eso, mi cartera de “fondos” value yo la concentro en mis aportaciones a PP (lógicamente también por la ventaja fiscal).

    Un abrazo

    1. Hola Finanzasmania,

      Pues si, da para una serie entera de debates, probablemente porque en estas cosas no hay una cosa mejor que otra, sino que a cada persona y forma de ser encaja mejor con una estrategia.

      Yo de momento también mi parte value está en el plan de pensiones, aporto muy poquito porque estoy centrado en mi cartera de dividendos, pero ahí al menos tengo desgravación y pienso que en un futuro habrá mejores condiciones fiscales para recuperarlos.

      Yo lo tengo en Bestinver, tras haberlo tenido en un desastre de plan de pensiones de Bankia . . . . menudo cambio, si hubiera podido tenerlo allí desde el principio la cosa creo que serí muy distinto.

      Por eso es tan importante elegir bien la gestora y fondo donde invertir, los que mencionas me valen perfectamente, creo que son gestoras de lo mejor que tenemos por España.

      Un saludo

  3. Hola IeD, pues yo me metí en esto para no trabajar más de la cuenta…es decir las compro y me olvido…algo así como tu proyecto “Cartera de inversión IeD”.

    Ya sé que no es lo ideal, pero nadie dijo que yo fuera ideal, je,je,je.

    Saludos

    1. Hola PP,

      Y como he dicho, creo que no es necesario para llegar a buen puerto, verás como en un tiempo tu monedero ya no te cabe en el bolsillo, ni en una mochila, vas a tener que ir con carretilla.

      El que no le apetezca o no se quiera meter en líos, puede seguir centrado en la base de la estrategia.

      Un saludo

  4. Hola IeD,

    Me identifico bastante con esta estrategia, y en mi caso me está costando combinar eficientemente value+DGI. Mi base es el DGI, pero el tema es que las empresas que nos gustan para ello suelen estar caras, y cuando por fin sale alguna atractiva normalmente también hay alguna de value que lo está más, con lo cual toca estar equilibrando continuamente.

    Estrategia en fondos : señores de Bestinver, Metavalor, Renta4, AzValor, Gaesco, etc. Son ustedes unos figuras, pero… ¡Bajen las comisiones de una vez! Tenía que decirlo 😀

    Salu2 Cordiales

    1. Hola Josep,

      El problema es ese, que cuando se ponen las buenas a tiro hay mucho, muchísimo para elegir y al final no concentramos los esfuerzos. Se podían poner de acuerdo para dar los sustos en orden y así vamos acumulando liquidez para ir picando en todas 🙂

      Grita fuerte, a ver si te oyen, yo te pago una cervecita si lo consigues.

      Un saludo

      PD Cada vez que veo tu saludo me viene a la cabeza García empezado su programa de radio . . . que mayor que me hago.

      1. Confieso que se lo fusilé a él. También tengo cierto kilometraje 🙂
        Recuerdo de chaval una vez en el Camp Nou que la gente le decía de todo porque se había metido con Núñez. Insinuó que no era trigo limpio y tiraba de algún soborno. Se quedó corto, Núñez tenía en nómina a los 17 inspectores fiscales jefe de la delegación de hacienda de Bcn. Tuvo que venir un décimo-octavo enviado ex-proceso desde Madrid para descubrir el pastel. Pronto saldrá de la cárcel, sólo 2 años le cayeron y con reducción de condena ya duerme en casa. A lo mejor sobornó al juez o a la fiscalía también. Increíble!

  5. Doy fe de que deshacerse de un valor “value” pilar de mi cartera no sale a cuenta. Hay que tener en cuenta que son valores usualmente con betas reducidos, y es muy muy difícil vender en máximos y recomprar en mínimos, a no ser el proverbial crash de la década.

  6. Hola JR,

    Muchos hemos aprendido “a palos” como el médico de Moliere, pero lo bueno es que no creo que repitamos otra vez con la cartera ya más formada, que creo que sería más grave.

    Un saludo

  7. Hay ciertas compañías que siempre parecen estar caras. Lo curioso es que luego miras los gráficos y ves que desde la evolución ha sido notable y que lo mejor hubiera sido no vender. De esto algunos americanos saben un rato, en Seeking Alpha encontrarás a más de uno que jamás ha vendido una acción y le ha ido bastante bien.
    Yo creo que más allá de caro o barato, lo importante es si la empresa genera o no valor y cuanto pagamos por ello. Si tiene un PER alto, pero genera valor, el camino tiene muchas probabilidades de ser ascendente.
    La cuestión por tanto es ver cuanto pagamos por ese crecimiento. El caso de KO me resulta curioso, pues hace poco la estaban enterrando a 36$ diciendo que decrecería etc.. etc… y lo cierto es que bajo mi opinión sigue siendo una de las empresas mejor gestionadas del mundo. ¿La compraría a este precio? No. ¿La vendería a este precio? Tampoco.
    Mi humilde opinión, por supuesto.
    Enhorabuena por el blog!

    1. Precisamente lo que comentas de Coca Cola hace que algunos que empezamos como Buy & Hold puro incorporemos a otras estrategias. Si puedes actuar con frialdad, parece algo explotable.

      Igual que pasó con Coca-Cola, pasó también hace un año con McDonalds. La gente iba a dejar de ir a comer allí porque la comida no era sana, había otras cadenas que le iban a comer terreno (Chipotle por ejemplo, que ahora es la que está sufriendo en bolsa…). En fin, en aquellos momentos MCD cotizaba a 90$ y ahora va por 125$.

      Pocas empresas más seguras en bolsa puede haber que estaos dos ejemplos, así que si alguien no las considera a largo plazo, puede especular comprando barato y vendiendo “caro”. Y ejemplos como estos hay cada pocos meses (Adidas, Target, BMW…).

      1. Hola a ambos,

        Creo que poca gente puede dudar de este tipo de empresas en el largo plazo, pueden pasar años mejores o peores, pero es difícil pensar que las generaciones que hemos crecido bebiendo Coca-Cola, dejemos de hacerlo de la noche a la mañana.

        Hay que tratar de aprovechar los momentos en que muestran algo de debilidad y comprar para dejarlas ahí muchos años. Lo curioso es que en estas dos por ejemplo, cuando sus cuentas han mostrado esa debilidad, la cotización no lo está haciendo, por eso es imprescindible la paciencia.

        Un saludo

  8. Este tema es uno de los que más me hacen dudar en mi estrategia. BHP, Rio Tinto, Chevron, Kinder Morgan, etc… ¿són válidas para dividendos? En principio sí, si las compramos a buenos precios.

    ¿Qué son buenos precios? Yo empecé con Chevron a 120 y compré a medida que fue bajando, hasta 70 u 80, no recuerdo bien. El resultado fue una posición sobreponderada de Repsol. Vender cuando supere los 120 no parece mala opción.

    Lo mismo con BHP o Kinder Morgan. Una combinación dividendos / value me parece muy buena opción. Eso sí, primero compro barato, sobrepondero y vendo cuando se recupera. Al revés, hacer futurología, pensar que va a bajar y vender caro antes de haber comprado barato, me parece más arriesgado.

    Un abrazo,
    Czd

    1. Hola CZD,

      Esa opción también me gusta más, creo que ya hemos comentado alguna vez que coincidimos en haberla usado en alguna ocasión. Yo sigo comprando si sigue cayendo la acción, con menos frecuencia (cuando cae un nuevo 10-15%, por ejemplo) y si al final tengo más de lo que me gusta, vendo los más altos (son los primeros normalmente) cuando vuelve a subir.

      No lo había pensado como una opción “value” sino simplemente para optimizar mi precio de compra en algunos valores.

      Un saludo

  9. Hola,

    Para mi se simplificaria en q empezase a “chirriar” ese valor. Básicamente, un deterioro fuerte por fundamentales.

    Si la empresa se pone cara y tu la llevas barata,loado sea, y tienes un excelente margen de seguridad. La única q a día de hoy me pasa levemente es Viscofan a 38.

    Para mi no merece la pena el coste de venderla cara, con el hecho de que siga subiendo ( como comentas con REE), y nunca la compres barata.

    Y por último, por defecto se trata de acumulación , de agrandar la bola de nieve, etc

    Interesante el articulo y las ideas que abre.

    Saludos,
    Tom

    1. Hola Tom,

      Viscofán sigue comportándose como una campeona, un crecimiento impecable (es lo que recuerdo de la revisión de sus resultados 2015), mientras siga así, por mucho que suba, lo más fácil es que siga subiendo.

      Un saludo

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